Durante los últimos meses hemos dedicado gran parte de nuestro tiempo a contarle numerosas cosas acerca del dron. Desde sus ventajas hasta su práctica en diferentes parcelas, desde sus sensores hasta su vuelo por infinidad de contextos. Sin embargo, hoy queremos hacer una parada en el camino para hablar de cómo se ha proyectado esta herramienta a nivel mundial, y para eso nos vamos a ayudar de las declaraciones recogidas por el portal web Ura.

Volando el cielo

Volteamos la mirada hacia 2014. Ponemos por caso la compañía de energía British Petroleum (BP) y sus inicios en el vuelo con dron por los campos de la bahía de Prudhoe, en Alaska. La teledetección venía pisando fuerte, y es que algunos testigos de esta herramienta ya habían tomado conciencia de sus ventajas, como ocurrió con el propietario de Three Canyon Farms en 2006, Robert Blair. “Los beneficios de capturar la información de los cultivos cómo y cuándo él quería fueron inmediatos”. Podía conocer todo cuanto estaba ocurriendo en sus cultivos, aquellas cosas que se nos escapan a simple vista, pero que están delante de nuestros ojos.

En palabras de este propietario: “Tenía que poder inspeccionar mis tierras de alguna forma, los drones me permitieron obtener información en periodos en los que no puedo ir físicamente a la finca, como cuando se dañan las vías después de una tormenta, o cuando mi 4×4 puede dañar el cultivo en cierta etapa de crecimiento al atravesarlo”.

Un uso que nace de la necesidad

Tanto el dron como el satélite son dos herramientas apropiadas para obtener información directa de nuestros cultivos, aunque su uso depende del tipo de datos que queramos obtener. ¿Quiere observar un conjunto de su tierra? Entonces, el satélite será el sistema más apropiado. ¿Desea obtener información más precisa acerca de sus cultivos? En este caso, podrá complementarlo con el dron.

Además, este tipo de vehículos aéreos no tripulados permiten conocer la información en el momento. Imagine que ayer llovió con exceso en la zona de sus explotaciones agrícolas y quiere saber hoy mismo cómo ha afectado al cultivo. Gracias al dron podrás conseguirlo.

Un caso de éxito de Conapa con dron

Existen infinidad de cultivos que ya se han convertido en toda una moda de nuestro país. El almendro y el pistacho son dos de ellos. En Conapa hemos tenido la oportunidad de realizar vuelos dron sobre diferentes cultivos de alto valor (viñedos, olivares, almendro, pistacho, cítricos, mangos, aguacates, y un largo etcétera.

En concreto, el cultivo del pistacho ha sido sobre el que más hemos trabajado en los últimos meses, realizando vuelos en más de 2.000 hectáreas dedicadas a este cultivo.

Castilla-La Mancha se ha convertido en un lugar idóneo para la plantación de este tipo de cultivo. “El nuevo oro verde” lo llaman algunos, o incluso “el cultivo con más rentabilidad”. En cualquier caso, España se ha convertido en un escenario idóneo para la actuación del pistacho, pues en 2017 ya se estimaba que existían alrededor de 12.000 hectáreas plantadas. Pese al tiempo que tardan en empezar a dar sus frutos (entre 6 y 7 años), sus propietarios están poniendo toda la carne en el asador porque confían en los beneficios de este alimento.

El proceso puede ser mucho más sencillo y ameno si se cuenta con las herramientas apropiadas. Y usted, ¿es de los que estima la cantidad de plantas a ojo o de los que apuesta por la precisión?

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